El 15 de junio, en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, España jugó su primer partido del Mundial 2026 sin su jugador más desequilibrante. Lamine Yamal, con 18 años y la etiqueta de estrella del torneo, se quedó en el banquillo —o en la grada— por la lesión muscular que arrastra desde el final de temporada con el FC Barcelona.
**Lo que Luis de la Fuente tuvo que resolver**
Sin Yamal en la banda derecha, De la Fuente tuvo que elegir entre varias opciones. Ferran Torres, Iñaki Williams (si está recuperado) o incluso una reconfiguración del sistema con Nico Williams en el lado derecho y alguien más en el izquierdo. El problema táctico es real: el 4-3-3 de España está diseñado para aprovechar el desequilibrio individual de sus extremos, y sin el mejor de ellos, la dinámica cambia.
**Cabo Verde: el debut histórico**
Para Cabo Verde, el partido ante España es su primer encuentro mundialista en la historia. La federación de este archipiélago africano fue fundada en 1982 y en toda su trayectoria apenas ha jugado una docena de veces contra selecciones europeas. Llegar a enfrentarse a una de las favoritas al título del Mundial en el primer partido de su historia es el pico de una trayectoria que empezó prácticamente desde cero.
**Lo que Rodri y Pedri tuvieron que hacer sin Yamal**
Con Yamal fuera, el peso del juego creativo recayó todavía más sobre Pedri y sobre Rodri. El primero como el que lleva el balón entre líneas, el segundo como el que organiza desde atrás y da seguridad en la pérdida. El sistema funcionó porque la columna vertebral de España no depende de los extremos, sino de la calidad del centro del campo.
**El contexto del Grupo H para España**
España tiene tres partidos en el Grupo H. Después de Cabo Verde, Arabia Saudita el 21 de junio y Uruguay el 27 de junio —el partido que puede ser el más difícil del grupo. Si Yamal vuelve para Arabia Saudita, el calendario favorece a la Roja. Si no vuelve hasta Uruguay, la cosa se complica en el partido decisivo.
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